
Se va enredando el viento
en mis gotas de lluvia
se humedecen aromas
ocasos y certezas.
Se desarbolan lentas
entre frondosas dudas
apenas se abren paso
entre la leve grieta.
Se hace frágil la piel
con que se envuelve el alma
es polvo de ceniza
pegándose a los huesos
que busca su refugio
y cura las heridas
en este paraíso
sin lugar y sin tiempo.
Es como si el poema se fuese a deshacer entre los dedos...me gusta esa sensación.
ResponderEliminarAbrazos.
Gracias Chema Elez. Abrazos!!!
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