
Mi voz fue solo un eco
atado a la mañana
un leve impulso gris
trepando entre los riscos.
Una lluvia cayendo
sobre tierra mojada,
el negro desaliento
ciñéndose al abismo.
Mi voz se fue al vacío
y allí enterré tu nombre
y allí murió mi nombre
con gesto de dolor.
Y la palabra herida
se desgarró en pedazos
y se cubrió de hielo
su tenue resplandor.
Mi voz se fue alejando
meciéndose en el viento
muriéndose en el viento
entre la nebulosa.
Ya tan solo me queda
esta noche sin rumbo
la tumba del secreto
donde este amor reposa.
Tu voz es la voz del alma de una poeta Inma. Siempre merece la pena leerte amiga.
ResponderEliminarGracias querida María Plana Nova. Siempre un placer encontrarte. Un abrazo!!
ResponderEliminarHola compañera muy bello todo y te deseo lo mejor saludos
ResponderEliminarGracias por pasar y dejarme tus comentarios. Mis mejores deseos también para ti.
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