sábado, 11 de octubre de 2014

Y YO, QUE NUNCA OLVIDO

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Hay trozos de tristeza en esta risa
algún trazo de muerte en esa luna
hay un poco de noche en la alborada
y algún rayo de luz entre las nubes.
 
Y yo, que nunca olvido casi nada
olvido recordar, aunque me duela
y al abrigo de esta amnesia buscada
soy un muerto viviente, solitario.
 
Envuelta en mi coraza protectora
transito indiferente por la vida
ya no hay piedra que roce mi camino,
ni tampoco marea que me cubra.
 
No sé dónde se fue la que un día fui
no sé dónde estará, dónde habrá ido
tan sólo sé, que ha desaparecido
y alguna vez aún, la echo de menos.

4 comentarios:

  1. uff que sean momentos de angustia los que te hicieron escribir este poema, solo momentos pasajeros. Un saludo

    ResponderEliminar
  2. Gracias por pasarte y dejar tu comentario, Darilea. Saludos!!!

    ResponderEliminar