
Te voy a recordar, como aquél día
cuando tembló un suspiro
prendido en nuestro pecho
y exprimimos las manos
como limones nuevos,
hablando sin palabras.
Te voy a recordar, como aquél día
donde quedó a la puerta
el rastro de artificio
fuimos sólo tú y yo
desnudando las horas,
compartiendo las almas.
Te voy a recordar, como aquél día
llenando con tu luz
un tiempo sin futuro,
toda la plenitud
naciendo en un instante;
Ya te lo he dicho, amor,
Te voy a recordar, como aquél día.
Muy romántico! Te invito a pasar por mi blog: www.ondasaladas.blogspot.com.es.
ResponderEliminarSaludos
Gracias por pasarte y dejar tu comentario, Jorge Sánchez.
ResponderEliminarMe pasaré por tu blog, no lo dudes.
Saludos!!!
Hermoso Inma es un deleite desnudar las horas con tu poesía, abrazos!!!
ResponderEliminarGracias Ana Mar Moreno por tu comentario. Un abrazo también para ti!!!
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