domingo, 30 de octubre de 2011

APENAS UN GEMIDO





Apenas un gemido, estancado en el aire,
la última inconsciencia danzando entre las manos,
hice un collar de nubes, colgándolo del viento,
llevándole plegarias, que nunca regresaron.

En la desolación y la desesperanza,
huracanes nocturnos atenazan mi estrella,
descendí a los infiernos, cabalgando a la muerte,
golpeada de olvido, vagabunda de sueños.

Deshice tu presencia, quebrando tu recuerdo,
con lágrimas ardientes, desaté las cadenas,
sólo eres un murmullo navegando en el pecho,
el naúfrago intangible, que llevó la marea.

martes, 25 de octubre de 2011

MIENTRAS TE ALEJAS

















Se desprende la luz en la mirada,
quebrándose en la noche tu reflejo,
es triste ver morir en el espejo,
el sueño que nació con la alborada.

Tan sólo queda un surco entre mis brazos,
fue duro caminar largas jornadas,
cruzando tus pupilas distanciadas,
rompiendo el corazón en mil pedazos.

Y si sentirte ajeno, duele tanto,
la herida se abre más con tu partida,
sintiendo el vacío que ahora dejas.

Cansada ya de tanto desencanto,
envuelta en ésta cruda despedida,
me empiezo a desangrar, mientras te alejas.

domingo, 23 de octubre de 2011

CUANTO TIEMPO














Cuánto tiempo esperando en mi sueño sombrío,
en el eco distante, donde tu voz no alcanza,
busqué en la soledad por ver si te encontraba,
apartado en la sombra, perdido en el vacío.

Entre nubes de hielo, enfundado en ausencia,
divisé tu reflejo, condenado al olvido,
y quise ser el beso, que despierte el letargo,
la tenue mariposa, que desvista tu hastío.

Cuánto tiempo esperando, hundida en la alta noche,
un cielo sin estrellas acompaña mis horas,
quiero encontrar contigo, lejanos horizontes,
demostrarte despacio, lo que en mi alma mora.

El crepúsculo llega y soy ave de paso,
que se aleja de nuevo, al subir las mareas,
que te goza en silencio, ocupando tu espacio,
y que sigue a tu lado, aunque tú no me veas.

miércoles, 19 de octubre de 2011

MIL GOTAS DE ROCIO








Va solitario el aire, en busca de quimeras
errático el silencio sumergido en las sombras,
mil gotas de rocío abren surco en el pecho,
en ésta encrucijada, donde el abismo asoma.

Una grieta nocturna ya traspasa la herida,
donde anida en jirones, la tumba de mis ojos,
enredada en estrellas, que ausentes iluminan,
el inmenso huracán donde duerme la angustia.

Se derrumban los sueños, desterrados y solos,
la ilusión va muriendo entre negros lamentos,
una niebla tenaz, va extendiendo su abrazo,
envolviendo mi cuerpo de solitario olvido.

Palidece la noche, en ésta hora de ausencia,
atada a tu recuerdo, perdida en la nostalgia,
se desata el silencio en mi espacio infinito,
ya no queda horizonte, donde pueda aferrarme.
 

domingo, 16 de octubre de 2011

LIBRE






Dejó escapar su alma entre mudos lamentos,
girando su universo, en torno a algún naufragio,
entumecida sombra que busca el infinito,
vértigo de la noche, ausente de si mismo.

Bajo el silencio hallado en áridos desiertos,
presintiendo el abismo que se abre a su paso,
se alejó agonizante de su trágica suerte,
y cayó de su cénit, en busca del mañana.

Desprendió la corteza del árbol milenario,
arrancó las raíces del fondo de la tierra,
desgarrando las ramas aferradas al tronco,
y sólo en ese instante, presintió que era libre.
 

sábado, 15 de octubre de 2011

EN EL OCASO









Se marchó olvidando que en su barca vacía,
no llevaba ni agua que aplacará su sed,
se alejó con los restos de una vida baldía,
la mirada sombría, dando un salto sin red.

Con el paso del tiempo, contempló su locura
y perdido en la bruma ya no supo volver,
en el pecho prendida, una sorda amargura,
que entre blancas espumas, empezó a florecer.

Han pasado los años y ante su desconsuelo,
ya no hay quien le espere, a la orilla del mar,
los amores se enfrían, convirtiéndose en hielo.

Sólo un cielo de nubes acompaña su paso,
la que le quiso tanto, se cansó de esperar,
y se aleja cantando, con la luz del ocaso.

viernes, 14 de octubre de 2011

TODO DE TI


Tu mirada perdida
máscara del dolor,
donde escondes los miedos,
que atenazan tus días.

Es tu fragilidad
envuelta en fría escarcha,
donde la soledad
hizo su asentamiento.

Una nube recorre
esos ojos de acero,
tú sabes tu verdad,
yo, solo la presiento.

Y se que cuando llegas
y me sonríes quedo,
el corazón dormido
despertará en su anhelo.

Pero es solo un instante,
y de nuevo te alejas
regresando a la sombra,
que te acecha implacable.

Ya se todo de ti,
aún sin conocerte,
he llegado a quererte,
en tu oscuro silencio.