viernes, 19 de agosto de 2011

TIEMPO SIN MEDIDA



















Entre estos blancos muros que he creado
desnudo mi dolor ante tu olvido,
entre rocas de sal se han consumido
lamentos que en la noche se han fraguado.

Y te acercas a mi calladamente
con tus ojos de mar, para mirarme
ahogando algún suspiro al recordarme,
y de nuevo te alejas lentamente.

Donde mi amor te inventa, has existido
en infinito tiempo sin medida,
donde mi boca se une con tu boca.

Dejemos que éste beso que ha nacido
en la cima del sueño, se despida
mientras la tempestad, muere en la roca.
 

martes, 16 de agosto de 2011

HORAS DE TORMENTAS






Mi amor se va en la sombra que oscila en la tormenta
envuelto en desaliento, cabizbajo y vacío,
sabiendo que enlazados, tu corazón y el mío,
nacen al desamparo, de un sueño que despierta.

Estrella extraviada de la melancolía,
aquella que hice mía, queriéndola alcanzar,
hoy siento el espejismo en la inquietud del mar,
que escondo en el silencio de ésta playa vacía.

Sordo rumor de olas, del alma entristecida
que aleja de mi vida, lo que no habrá de ser,
dejándome un abismo entre noches desiertas.

Acaso no comprendas en ésta despedida
que aquella vieja herida, ya vuelve a florecer,
en cada atardecer y en horas de tormentas.

viernes, 12 de agosto de 2011

TAN LEJANO


Estás tan ausente y sin embargo
en el deseo abierto hacia la aurora,
tembló mi corazón al recordarte.

Y soñó con tus manos
derramando caricias,
recostado a mi lado,
fundido en mis sentidos.

Pero estás tan lejano
que mi amor no te llega
y éste beso que hoy siembro,
morirá en el olvido.

Y aún quedarán tus huellas
prolongando la ausencia.

Fue tu paso fugaz y sin embargo,
es un tiempo infinito
entre mi soledad y tu destierro.

Hoy busco en otro abrazo
la piel que no he tocado,
y no alcanza el anhelo,
para ahuyentar éste invierno.

lunes, 8 de agosto de 2011

HACIA UN LUGAR AUSENTE



En la noche perpetua, más allá de la muerte
se apagará una estrella sin ver amanecer,
entre brumas de ausencia, no pudo florecer,
el rosal que nacido, se abandonó a su suerte.

Melancólica aurora, que acerca el desaliento
sabiendo que mi alma nunca le encontrará,
al balcón de ésta herida, tal vez se asomará
la sombra de una duda, mecida por el viento.

Emprendo mi viaje, hacia un lugar ausente
con el corazón roto y los labios de mar,
con la sed de su nombre, sin que nadie lo advierta.

Desnuda ya de sueños, camino indiferente
culpable por amarle, teniendo que callar
cansada de esperarle en su playa desierta.
 
 

jueves, 28 de julio de 2011

DUENDES DE LA NOCHE

















Luceros fugitivos, los párpados cerrados
desandan el sendero que nunca recorrieron
ya murieron las rosas que un día florecieron,
en marchitos jardines que fueron olvidados.

En mi andar indeciso, ya encontraré el camino
haber soñado tanto, es haber muerto un poco
atado al desencanto dejo un corazón loco
buscando las respuestas, a tanto desatino.

Me alejo sin sollozos, moribundo de sueños
bajo la densa niebla que cubre indiferente
una estrella apagada, que me tiende la mano.

Los duendes de la noche, merodearán risueños
el negro desaliento me besará en la frente
mientras calladamente, mi amor te busca en vano.

jueves, 21 de julio de 2011

FUGITIVA DE SUEÑOS


Ya lloró sus ausencias y bebió de su olvido
soportó la inclemencia de un invierno arraigado
el desdén y tristeza, que en su playa ha dejado
laceraron la piel con un hierro encendido.

Ya navega sin rumbo en su barco vacío
revistiendo su vida de amargo desengaño
durmiendo sobre el lecho de su dolor huraño,
mendiga de caricias, aterida de frío.

Hoy se aleja deprisa entre rutas de espuma
agrietando los días con su canto nevado
con escarcha en las manos y temblores de bruma.

Con serena locura afrontando su suerte
desnuda ante la lluvia, corazón alejado
fugitiva de sueños va buscando a la muerte.

martes, 19 de julio de 2011

¿QUÉ ME QUEDA?













Y si el amor se marcha ¿qué me queda?
la lluvia persistente que atenaza
un corazón que locamente abraza,
recuerdos de una tarde en la alameda.

Yo caminante loco que he buscado
estrellas que me curen ésta herida
recorro los senderos de la vida,
que cada vez me apartan de tu lado.

Si se marcha el dolor, no queda nada
el alma anochecida se deshoja,
meciéndose en la luz de tu mirada.

Hoy bebo el agua amarga de mi llanto
emprendo ahora sin rumbo otro camino,
que aleje de mi piel el desencanto.