viernes, 29 de noviembre de 2013

SI FUERA TÚ, CALLABA




 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Ya sé que siempre me lo dices:
"Si fuera tú, callaba".
Sería más sensata, mediría lo que digo,
sería menos compleja y mi vida más sencilla,
metería en un baúl, la impaciencia, el genio,
y esta melancolía que me envuelve.

 Me entregaría a la vida cotidiana, a mis gentes,
doblaría mi lengua y la guardaría en un cajón
a buen recaudo.
Les daría una tregua a las dudas punzantes,
rescataría la risa de la niebla perenne.
Vaciaría mis pulmones de esta antigua llovizna
y mi aliento sería juicioso y respirable.
No sería esta maraña de rabia y aspereza,
ni esta rebeldía que me surge instantánea.

 Ya sé que siempre me lo dices:
"Si fuera tú, callaba".
Pero es que en el silencio, moriría
le pondría barricadas al misterio,
barrotes a los sueños que crecen sin fisuras.
No quiero las mordazas que hacen esta vida irrespirable,
ni quiero ser el ave que transite la senda, indiferente.

CUCHILLAS DE ACERO


 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 




Bandadas de gaviotas
llegando desde muy lejos
muertas de frío y de hambre
con sus plumajes al viento.

Bandadas de gaviotas
que vuelan tras de su sueño
van en busca de horizontes
que no limiten su vuelo.

Bandadas de gaviotas
viniendo desde muy lejos
esperan con impaciencia
a que llegue su momento.

Cuando la luna se oculta
y va naciendo el silencio
van pintándose la cara
con los colores del miedo

y trepan por la alambrada
que de sangre van tiñendo
alambre de la amargura
desidia de los gobiernos.

Que estos gritos de agonía
recorran el mundo entero
y se avergüence la tierra,
de estas cuchillas de acero.

 

jueves, 28 de noviembre de 2013

TE QUIERO
















Te quiero hombre
te quiero niño
te quiero junco
que el suelo abrace.

Te quiero etéreo
sereno y loco
te quiero brisa
de media tarde.

Te quiero amante
te quiero mío,
te quiero leña
que lenta arde.

Te quiero estrella
te quiero río
te quiero estela
de caminante.

Te quiero enigma
te quiero tierra,
te quiero libre,
besando al aire.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

NO ES FUEGO












 
 
 
 
 
 
 No es fuego, no,
la bola que desciende
por la oscura laguna
y enciende la matriz
de las aguas dormidas.

Rumor acompasado
devorando a la luna
anclado en el infierno
de la noche abatida.

No es fuego, no, es aire
el desván de los sueños,
la cintura del viento
que cimbrea la vida.

Es la agónica muerte
deshojando las horas
que se oculta en el pecho
y gime a la deriva.

sábado, 2 de noviembre de 2013

QUEDATE





















Alcanzamos el viento
con las palmas abiertas
el ansia de la carne
saciamos entre besos.

Con los ávidos ojos
consumimos las horas
la errante realidad
dormitó en nuestro lecho.

Nos vencieron las dudas
el miedo y la amargura
y se forjó el quebranto
mordiéndonos los huesos.

Interminables noches
de nostalgias heridas
deslizaron las sombras
en tu cuerpo y mi cuerpo.

Ríndete al abandono
de la sorda tristeza
búscame entre tu llanto
abrázame en los sueños.

Recuérdame en la risa
en el agua, en la tierra
acércame a tu boca
aunque me encuentre lejos.

Quédate en este espacio
hecho de fuego y humo
donde evoco tu nombre
y se prolonga el tiempo


sábado, 28 de septiembre de 2013

POR COSTUMBRE

















Largo tiempo he soñado
en una eternidad que ya termina
tan solo la tormenta
germina en los espacios que me envuelven.

Ni siquiera me queda
un poso de dolor y de amargura
tan solo este vacío
que se adhiere a la piel y me desgaja.

Largo tiempo he esperado
y hasta la espera ha muerto en el camino
tan solo me acompaña
el eco de un suspiro vacilante.

Las manos se han quedado
llenas de desamparo e infortunio
mientras que el corazón
sigue latiendo solo por costumbre.

domingo, 22 de septiembre de 2013

AQUÉL CAFÉ


Mis ojos se posaban
en aquella humeante taza de café,
presintiendo tus labios
a punto de anunciar la despedida.

  Yo miraba la espuma,
la taza y la cuchara
el borde de la mesa
un leve desconchado en aquél plato.

La mañana avanzaba...
ajena a ti y a mí, seguía su paso.

  Cuando por fin hablaste
apenas escuché lo que decías.

Ya había vislumbrado en tu mirada
  el fatal desenlace
y ni siquiera entonces
una lágrima mitigó mi desconsuelo.

Mis ojos tan sólo se posaban
en aquella humeante taza de café.