jueves, 6 de febrero de 2025

ATARDECE

 Hoy he vuelto al Parque de la Florida,

a aquél momento en que el atardecer
con sus pasos dorados
proyectaba los últimos rayos del día
mientras yo caminaba sin prestar atención,
distraída en mis cosas
sin captar la magia de ese instante;

De aquel grupo que bailaba al ritmo de la música,
de aquel niño distraído con las hojas,
mientras su mochila reposaba en el suelo;

De aquella pareja paseando sus años,
cogidos de las manos conocidas.

Hay momentos de magia cotidiana,
que duran un segundo apenas,
que perdemos por la prisa,
por ir atribulados por la vida,
sin querer darnos cuenta de que la vida es eso:
Esos breves momentos regalados
que puede que regresen o no vuelvan.

Hoy he vuelto al parque,
a sentarme en un banco,
sin más pretensión
que degustar el instante⁷
en que caiga la tarde
y derrame su luz entre los árboles.

Vuelvo con más años y menos prisa,
con menos vista pero más entendimiento,
con muchos días cargados a la espalda.
Con la sonrisa presta y la atención  intacta.
No quiero que este atardecer
me pille desprevenida.

QUIERO

 


No, ya no quiero esta puerta cerrada a cal y canto,
quiero unos ojos sin barrotes recorriendo la extensa arena de una playa.
Da igual, de cualquier parte,
donde cada fragmento de mi cuerpo
se dispute las estrellas.
Quiero bailar por última vez al son del viento,
sepultar la máscara que cubre mi rostro,
quiero besar la eternidad y adentrarme en el mar con las manos desnudas,
quiero avanzar sin prisa, con la miel en los labios,
que el horizonte al fondo, con sus luces naranjas, me bese muy despacio
en mi último sueño.
Quiero decir adiós sin despedidas
mientras finjo que puedo apresar el tiempo,
aunque sólo me quede este mísero instante.

NO SÉ

 


No sé nada de la terquedad del viento,
ni del día que se extingue ante nosotros,
no sé nada del mar sembrando de espuma las arenas,
no sé por qué se hunden las palabras
y el silencio se expande como lengua de fuego.
A veces me preguntas si te quiero
y eso sí lo sé.
Sé del océano tranquilo en tus pupilas
y de tu mano firme, agarrando la mía.


NOCHE SIN LUNA

 Le vi  con el hocico bajo y los ojos tristes.

Aquél día había llovido sin compasión,
como los que le dejaron atado al quitamiedos de la autovía.
Estaba mojado y tembloroso y no supe o no quise dejarle allí,
tan desamparado como yo, en medio de aquella noche sin luna.
Le solté,al tiempo que desataba algunos de mis nudos
y le subí a mi coche sin apenas pensarlo.

Han pasado diez años desde entonces
y a veces me pregunto cómo podrán vivir
aquellos que le dejaron a su suerte.
No sé  si serían capaces de enfrentarse a sus ojos, llenos de amor y de bondad,
ausentes de rencor;
Cómo habrán continuado como si nada.

Desde aquél día el universo se expande
y salimos a cazar nubes y reímos juntos,
y apenas si quedan cicatrices
de nuestras mutuas heridas...
Apenas quedan restos de un pasado ya lejano...
Nos hemos curado mutuamente,
  porque yo lo salvé, 
pero aquella noche ya lejana,
yo tan solo iba buscando un precipicio.


domingo, 15 de diciembre de 2024

TENGO

 Tengo la edad de amanecer a la vida

esa edad sin prisas ni carreras,
tengo los años justos de la brisa
besándome el pelo,
de la mentira bajando por la espalda,
resbalando como aceite entre mis dedos.

Tengo esa edad de creer en las hadas
aunque alguna ilusión sea ya ceniza,
tengo la edad del fuego en la garganta,
del porvenir ya venido, de la corriente del río
fluyendo cuesta abajo.
Tengo las mariposas despiertas,
los enojos dormidos
tengo el libre albedrío entre las manos.

Tengo los años justos, ni uno menos
y albergo entre mi pecho mil canciones
al menos cien historias que recuerdo,
tengo algún paraíso en la memoria
y algún  que otro infierno desterrado.
Tengo en verdad, la edad que me merezco.

sábado, 14 de diciembre de 2024

DE LA MANO



Vamos de la mano hasta construir

 un espacio para cada una.

Excavamos en la tierra

Y sepultamos las sombras

que nos quiebran y desgajan;

Hacemos malabares

con el presente y el pasado

y amasamos el tiempo

como pan de masa madre.

Vamos juntas de la mano hasta la orilla

en la que el camino se desmembra,

tendemos nuestros cuerpos desnudos 

Y dejamos que el sol se acomode

entre nuestros frágiles brazos.

Nos decimos adiós  y la corriente 

nos lleva por senderos distintos.

Aves frágiles que se separan

y abren sus alas para volar

Un nuevo vuelo de nostalgias

mientras la lluvia acaricia nuestros cuerpos

en esta despedida silenciosa



miércoles, 4 de diciembre de 2024

DIGO MUJER

 

Digo mujer y digo ¡libertad!

Digo mujer y grito al viento
por ti, que te han matado
que te hicieron dudar de tu valía
Por ti, que mostraste  valentía
aunque vivieras con miedo

Digo mujer y digo ¡ libertad!
Grito por tu vida aniquilada
y será un grito al aire por las calles,
que somos aves que volamos en bandadas
para que tu muerte no quede en el olvido.

Digo mujer y digo ¡ libertad!
para que no seas un número sin nombre,
una gota de lluvia en los cristales,
ni un billete de ida caducado,
Digo mujer y grito ¡ libertad!