jueves, 6 de febrero de 2025

NOCHE SIN LUNA

 Le vi  con el hocico bajo y los ojos tristes.

Aquél día había llovido sin compasión,
como los que le dejaron atado al quitamiedos de la autovía.
Estaba mojado y tembloroso y no supe o no quise dejarle allí,
tan desamparado como yo, en medio de aquella noche sin luna.
Le solté,al tiempo que desataba algunos de mis nudos
y le subí a mi coche sin apenas pensarlo.

Han pasado diez años desde entonces
y a veces me pregunto cómo podrán vivir
aquellos que le dejaron a su suerte.
No sé  si serían capaces de enfrentarse a sus ojos, llenos de amor y de bondad,
ausentes de rencor;
Cómo habrán continuado como si nada.

Desde aquél día el universo se expande
y salimos a cazar nubes y reímos juntos,
y apenas si quedan cicatrices
de nuestras mutuas heridas...
Apenas quedan restos de un pasado ya lejano...
Nos hemos curado mutuamente,
  porque yo lo salvé, 
pero aquella noche ya lejana,
yo tan solo iba buscando un precipicio.


domingo, 15 de diciembre de 2024

TENGO

 Tengo la edad de amanecer a la vida

esa edad sin prisas ni carreras,
tengo los años justos de la brisa
besándome el pelo,
de la mentira bajando por la espalda,
resbalando como aceite entre mis dedos.

Tengo esa edad de creer en las hadas
aunque alguna ilusión sea ya ceniza,
tengo la edad del fuego en la garganta,
del porvenir ya venido, de la corriente del río
fluyendo cuesta abajo.
Tengo las mariposas despiertas,
los enojos dormidos
tengo el libre albedrío entre las manos.

Tengo los años justos, ni uno menos
y albergo entre mi pecho mil canciones
al menos cien historias que recuerdo,
tengo algún paraíso en la memoria
y algún  que otro infierno desterrado.
Tengo en verdad, la edad que me merezco.

sábado, 14 de diciembre de 2024

DE LA MANO



Vamos de la mano hasta construir

 un espacio para cada una.

Excavamos en la tierra

Y sepultamos las sombras

que nos quiebran y desgajan;

Hacemos malabares

con el presente y el pasado

y amasamos el tiempo

como pan de masa madre.

Vamos juntas de la mano hasta la orilla

en la que el camino se desmembra,

tendemos nuestros cuerpos desnudos 

Y dejamos que el sol se acomode

entre nuestros frágiles brazos.

Nos decimos adiós  y la corriente 

nos lleva por senderos distintos.

Aves frágiles que se separan

y abren sus alas para volar

Un nuevo vuelo de nostalgias

mientras la lluvia acaricia nuestros cuerpos

en esta despedida silenciosa



miércoles, 4 de diciembre de 2024

DIGO MUJER

 

Digo mujer y digo ¡libertad!

Digo mujer y grito al viento
por ti, que te han matado
que te hicieron dudar de tu valía
Por ti, que mostraste  valentía
aunque vivieras con miedo

Digo mujer y digo ¡ libertad!
Grito por tu vida aniquilada
y será un grito al aire por las calles,
que somos aves que volamos en bandadas
para que tu muerte no quede en el olvido.

Digo mujer y digo ¡ libertad!
para que no seas un número sin nombre,
una gota de lluvia en los cristales,
ni un billete de ida caducado,
Digo mujer y grito ¡ libertad!

miércoles, 9 de octubre de 2024

OTOÑO

 Tal vez morir sólo sea

Un cambio de estación,  un hasta luego

mirar caer las hojas contra el suelo

la desnudez del árbol,

las gotas de agua resbalando

por la suave corteza

con la única certeza de alejarse,

dejando atrás las horas del amparo

la impaciencia, las angostas calles

el viento del otoño, los aromas,

y volver a ser soledad, tierra mojada

la gota de rocío,

la brisa que celebra el infinito

mientras anuncia el invierno cercano,

la escarcha que envuelve nuestro nombre.

LA ABUELA

 


De la abuela recuerdo

sus ropajes siempre de luto riguroso,

de ir enlazando muertes y penurias 

su boca menguada de sonrisas

tal vez por el hambre acuciante,

tal vez por los hijos que nunca estrenaron,

y llevaron la ropa limpia y remendada,

como remendaron las penas

y buscaron consuelo al calor de la lumbre,


De la abuela me quedan

aquellos cocidos de amor y poco aceite,

los equilibrios para que alcanzaran

 los panes para todos 

aquella "sopa de peces y los peces en Guadiana"

cuando apenas había que llevarse a la boca,

que  no fueran desdichas y tristezas.


Pero ella supo dar lo que no tuvo

cantó las nanas que no le cantaron,

arrulló a sus nietos, nos cubrió de besos

contó  mil historias y ocultó su pena

como ocultaba dulces en el bolsillo del delantal

para dar a los pequeños de la casa.


De la abuela me quedan

historias de la guerra 

y el miedo prendido entre las carnes

cuando escuchaban llamadas a otras puertas

y ya nunca se supo del vecino

al que tragó la tierra

y nadie volvió a decir nunca su nombre

como si no existiera.


Ella decía su nombre, con esa coletilla de posguerra:

"Para servirle a Dios y a usted"

¿Quién le serviría a ella - me pregunto-

cuando apretaba la pena?

¿Quién le daría consuelo en este mundo

de hambre y de miseria?



miércoles, 18 de septiembre de 2024

LA NOCHE


Hay demasiada noche en este bosque;

Hay amos que deciden

esclavos que obedecen,

hay mucho lobo hambriento

con hambre de siglos

y nunca entra la luz entre los pinos.

No entra la poesía,

no caben las palabras

tan sólo existe el miedo

a que el temible lobo

acuda a nuestra puerta.

Hay demasiada noche en este bosque

y no hay nadie que se atreva

a subirse a los árboles

para cortar de una vez las ramas

que evitan que el sol

nos dé algo de calor

y nos abrace.

 

Inma Diez